En Daimiel hay una pregunta que ha pasado de siglo en siglo: ¿Y tú, qué eres, chucho o borrego? Su origen se remonta a los siglos XV y XVI, cuando la villa estaba dividida en dos parroquias: los vecinos de San Pedro Apóstol, apodados Borregos, y los de Santa María la Mayor, conocidos como Chuchos. Aquella rivalidad vecinal, entre calles y procesiones, se convirtió con el tiempo en un sello de identidad popular.
Hoy la frase sigue viva como símbolo daimieleño, mezcla de historia, raíces y humor manchego. Un diseño que recupera este guiño local para quienes saben que Daimiel no se entiende sin sus expresiones, sus tradiciones y la chispa de su gente.